martes, 17 de marzo de 2015

anorexia purgativa o compulsiva










La anorexia tipo purgativa, guarda semejanzas con la bulimia nerviosa ya que La paciente alterna periodos de restricción con atracones o purgas recurrentes que se compensan con vómitos, laxantes y/o diuréticos. Desde el punto de vista de salud física, aunque la frecuencia de los atracones no sea tan frecuente como el caso de la bulimia nerviosa purgativa, quizá sea éste el tipo de trastorno alimentario de mayor riesgo, ya que el paciente no sólo sobrelleva los efectos de la inanición, sino además impone a su cuerpo el efecto de una sucesión de atracones seguidos de purgas o vómitos.

Debido a esta complejidad estos cuadros requieren una evaluación detallada para determinar la modalidad terapéutica apropiada para cada caso (hospitalaria, hospital de día y tratamiento ambulatorio) así como las áreas objeto del trabajo terapéutico, que sería multidisciplinar, en cualquier caso. ¿Cómo se manifiesta el problema? y ¿Cuales son los posibles factores responsables de la adquisición y mantenimiento del mismo?

Conductualmente, de las principales manifestaciones que caracterizan la anorexia nerviosa purgativa se destaca lo siguiente: Reducción de la cantidad de comida ingerida y eliminación de alimentos “autoprohibidos”, limitándose a comidas sin grasa o muy bajas en calorías; Uso de laxantes; Conductas purgativas; Pesarse de forma compulsiva; Hacer ejercicio excesivo sobre todo después de comer; Control excesivo sobre la propia conducta; Ser muy crítica y exigente consigo misma; Conversaciones focalizadas en la alimentación y las formas del cuerpo. Etc. Familiarmente se pueden darse conductas de enfrentamiento relacionadas con la comida y posibles actitudes críticas e intolerantes hacia los demás.

A nivel cognitivo habitualmente la paciente puede negar el problema, o negar tener hambre; Puede percibirse muy mal (gorda, fofa, con las caderas muy anchas y con mucho pecho…etc.), Mostrarse excesiva y contantemente preocupada por el peso y la forma del cuerpo y con miedo extremado a coger peso; Presentar creencias irracionales respecto a la alimentación, imagen corporal, el peso y el ejercicio físico (muchos de estos pensamientos alterados pueden estar sustentados por la malnutrición).Físicamente la paciente puede presentar irregularidades menstruales.
De los factores predisponentes y de vulnerabilidad, se destacan los relacionados con:

Variables personales como la edad, sexo, antecedentes de obesidad o sobrepeso como estimulo fóbico. Estilo cognitivo y creencias irracionales sobre la apariencia física; Sensación de rechazo, aislamiento y baja autoestima.
Variables familiares como: Antecedentes de sobrepeso familiar; Ambiente que da mucha importancia al físico y la delgadez; Perfeccionismo como factor de alto riesgo al asociarse a la percepción de sobrepeso.
Variables socioculturales como la asociación de la delgadez con la belleza y el éxito.

Como factores precipitantes puede haber: Sobrepeso inicial; Cambios relativos al desarrollo físico (caderas); Recibir críticas respecto al peso y la figura; Situaciones interpersonales estresantes; Inicio de dieta estricta y hambre intensa secundaria a dieta severa, entre otras cosas.

De los factores de mantenimiento y/o incremento de las conductas desadaptadas se destaca: La restricción dietética/inanición; La purga; Uso de laxantes; Crisis familiar asociada a la enfermedad; y sesgos sistemáticos en el procesamiento de la información relacionada con la alimentación, el peso y la figura, etc.

En términos generales, siguiendo el esquema de análisis funcional propuesto por (Carrasco y Luna 2000), se puede considerar el problema de la anorexia nerviosa tipo purgativo como el resultado de la interacción de varios factores, entre ellos: Baja autoestima basada en la imagen corporal; Condicionamiento de la obesidad como estímulo fóbico. La ansiedad ante la posibilidad de ganar peso y la sensación de falta de control generan las conductas problema (restricción, aumento de ejercicio, uso de laxantes y purgas).

La alternancia entre episodios de descontrol alimentario (restricción/purgas) que presenta la paciente ,además de actuar como eje de su comportamiento desadaptativo, puede ser un método de “sobre-restricción”, al asentarse sobre una conducta alimentaria ya de por sí castigada, en la que el vomitar no vendría ,en cierto sentido, dado por la cantidad desmesurada de comida ingerida, sino por la sensación distorsionada de la paciente de que las cantidades ingeridas son excesivas o de que su ingesta ha sido descontrolada.

Por eso la paciente tiende a controlar meticulosamente su ingesta ya que le hace sentir control sobre sí misma. Produciendo así reforzamiento social y autorreforzamiento (control de la conducta alimentaria, reducción del peso, reforzamiento derivado de la actividad física). Este autocontrol además de aumentar su autoestima hace más difícil que admita su problema.

Como consecuencia la paciente aprende a reducir la ansiedad mediante evitación o escape de los estímulos ansiógenos (estar obesa, sensación de falta de control, etc.) .La preocupación excesiva acerca del peso y la figura vuelve a precipitar la conductas problema (dieta extrema, purgas.etc) y las consecuencias asociadas a las mismas (ansiedad, problemas interpersonales, baja autoestima ligada a la insatisfacción con la imagen corporal y la auto-evaluación negativa) cerrando así el circulo vicioso de este trastorno alimentario

jueves, 12 de marzo de 2015

CAUSAS Y FACTORES DE LA ANOREXIA




Es extremadamente complicado establecer parámetros comunes responsables de este trastorno alimentario debido sobre todo a su componente psicológico y a la gran variación de signos y síntomas entre unos pacientes y otros.

Los estudios desarrollados que han intentado determinar la etiopatogenia (origen de la patología) de la enfermedad no han sido concluyentes, apuntando como origen la suma de algunos de estos factores predisponentes:

Factores individuales


Se ha hablado de un posible componente genético ligado a la presencia del gen 5HT-2A, detectado en un gran número de pacientes diagnosticados de este desorden alimentario y activado por situaciones de malnutrición. Diversos estudios de concordancia gemelar apoyan este posible componente genético.

Se ha detectado un aumento de la actividad serotoninérgica que parece estar muy ligado a la disminución de la ingesta de alimentos y a alteraciones de la conducta. Igualmente se han observado, a través de pruebas de imagen, alteraciones anatómicas y metabólicas en los sujetos con anorexia, que podrían estar ligadas a la presencia de la enfermedad.

Finalmente, se ha relacionado de forma predominante la presencia de esta enfermedad con alteraciones psiquiátricas como depresión mayor o trastorno obsesivo-compulsivo.

Factores familiares


Presencia de alcoholismo y/o trastornos psiquiátricos en familiares de primer grado (padres y hermanos).
Factores culturales

Cánones de belleza inalcanzables impuestos por la sociedad y un excesivo culto al cuerpo.

Además de estos factores, el inicio de dietas restrictivas es un factor precipitante de la enfermedad.

SINTOMAS DE LA ANOREXIA





Existen determinados signos y síntomas que hacen sospechar que una persona puede estar padeciendo anorexia nerviosa, no obstante, el diagnóstico, tratamiento y seguimiento siempre deben ser realizados por un profesional sanitario especialista. Estos signos son:

Signos de la anorexia:

  • Pérdida excesiva de peso en un corto espacio de tiempo.
  • Sentimiento constante de obesidad no fundado y deseo férreo de seguir adelgazando, con control activo (mirarse repetidamente al espejo, pesarse varias veces al día, contar las calorías…).
  • Retraso del crecimiento y desarrollo (en niños y adolescentes).
  • Alteraciones de la menstruación o ausencia de esta.
  • Realización de ejercicio físico constante y excesivo.
  • Empleo de ropa holgada, principalmente pantalones.
  • Evitar comidas en compañía.
  • Huir de la mesa después de comer.
  • Disimular la comida para no ingerirla (partir en trozos pequeños y esparcirla por el plato, tirarla al suelo, 

Síntomas de la anorexia


  • En el ámbito clínico los principales síntomas de anorexia nerviosa son:
  • Sequedad de la piel, con posibilidad de presencia de grietas.
  • Aparición de vello fino (lanugo) en mejillas, espalda, muslos y antebrazos.
  • Pigmentación amarillenta en la piel, principalmente en las plantas de los pies y las palmas de las manos. Esto se debe a un aumento de carotenos en sangre (precursores de la vitamina A) por un trastorno en su metabolismo.
  • Extremidades frías.
  • Uñas quebradizas y caída de cabello.
  • Hipertrofia de las glándulas salivares, como las glándulas parótidas y las glándulas submandibulares.
  • Alteraciones dentales, con tendencia a la corrosión del esmalte dental y presencia decaries. Esto es especialmente patente en pacientes que se purgan a través de la autoinducción del vómito.
  • Alteraciones gastrointestinales: flatulencia, hinchazón, dolor abdominal y estreñimiento (excepto si se emplean laxantes que pueden ocasionar diarreas que alteran el equilibrio electrolítico).
  • Alteraciones cardiovasculares: tensión baja (hipotensión), descenso de la frecuencia cardiaca (bradicardia), alteraciones del ritmo cardiaco (arritmias), etcétera.
  • Alteraciones del riñón: indicativos de un mal funcionamiento. Pueden encontrarse niveles de potasio bajos (hipopotasemia), niveles elevados de compuestos derivados del nitrógeno (azotemia), y elevación de los niveles de creatinina sérica.
  • Hemograma: niveles bajos de glóbulos rojos (anemia) y glóbulos blancos (leucopenia).
  • Niveles bioquímicos: niveles bajos de glucosa (hipoglucemia), aumento de triglicéridos, transaminasas y del proteinograma general, así como del colesterol (hipercolesterolemia). Si el paciente, además, suele emplear purgantes, enemas, o se autoinduce el vómito, existen otros parámetros específicos alterados.

anorexia nerviosa




¿QUE ES?

La anorexia o anorexia nerviosa (ANA) es, junto con la bulimia un conjunto de enfermedades mentales y uno de los principalestrastornos alimenticios, también llamados Trastornos psicogénicos de la Alimentación (TPA). Lo que distingue a la anorexia nerviosa es el rechazo de la comida por parte del enfermo y el miedo obsesivo a engordar, que puede conducirle a un estado deinanición. Es decir, una situación de gran debilidad ocasionada por una ingesta insuficiente de nutrientes esenciales.1 En casos graves puede desarrollar desnutrición, hambre, amenorrea y extenuación.2

Sus orígenes nosológicos son muy antiguos, se conocen casos descritos desde la Edad Media.3 Participan en su evolución las funciones psicológicas, los trastornos neuroendocrinos, hormonales y metabólicos.4 Los posibles tratamientos están todavía en estudio, los tratamientos farmacológicos actuales pueden dar solo un modesto beneficio al paciente.5

La anorexia nerviosa es una enfermedad, y no debe ser confundida con el síntoma llamado anorexia. El término anorexiaproviene del griego a-/an- (negación) + órexis (apetito, hambre; deseo) y se emplea, en general, para describir la inapetencia o falta de apetito;6 7 8 este síntoma puede ocurrir en circunstancias muy diversas, tales como estados febriles, enfermedades generales y digestivas o simplemente en situaciones transitorias de la vida cotidiana. La anorexia por lo tanto es un síntoma que puede aparecer en muchas enfermedades y no una enfermedad en sí misma.9 10

La anorexia nerviosa por el contrario, no es un síntoma, sino una enfermedad específica caracterizada por una pérdida autoinducida de peso acompañada por una distorsión de la imagen corporal, cuya presencia es indicativa de un estado patológico diferente del individuo, y puede tener consecuencias muy graves para la salud de quien la sufre.9 10 Es un factor de riesgo para la enfermedad de Wernicke.









martes, 10 de marzo de 2015

ANOREXIA

¿ que es?

La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. La anorexia se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos.

Normalmente comienza con la eliminación de los hidratos de carbono, ya que existe la falsa creencia de que engordan. A continuación rechaza las grasas, las proteínas e incluso los líquidos, llevando a casos de deshidratación extrema. A estas medidas drásticas se le pueden sumar otras conductas asociadas como la utilización de diuréticos, laxantes, purgas, vómitos provocados o exceso de ejercicio físico. Las personas afectadas pueden perder desde un 15 a un 50 por ciento, en los casos más críticos, de su peso corporal. Esta enfermedad suele asociarse con alteraciones psicológicas graves que provocan cambios de comportamiento, de la conducta emocional y una estigmatización del cuerpo.




Su causa es desconocida, pero los factores sociales parecen importantes. Aunque hay muchos factores socioculturales que pueden desencadenar la anorexia, es probable que una parte de la población tenga una mayor predisposición física a sufrir este trastorno, independientemente de la presión que pueda ejercer el entorno. Por ello existen de factores generales que se asocian a un factor desencadenante o cierta vulnerabilidad biológica, que es lo que precipita el desarrollo de la enfermedad.

La propia obesidad del enfermo.

Obesidad materna.

Muerte o enfermedad de un ser querido.

Separación de los padres.

Alejamiento del hogar.

Fracasos escolares.

Accidentes.

Sucesos traumáticos.




TRATAMIENTOS




Los objetivos globales del tratamiento son la corrección de la malnutrición y los trastornos psíquicos del paciente. En primer lugar se intenta conseguir un rápido aumento de peso y la recuperación de los hábitos alimenticios, ya que pueden implicar un mayor riesgo de muerte. Pero una recuperación total del peso corporal no es sinónimo de curación. La anorexia es una enfermedad psiquiátrica y debe tratarse como tal. El tratamiento debe basarse en tres aspectos:

Detección precoz de la enfermedad: conocimiento de los síntomas por parte de los médicos de atención primaria y de los protocolos que fijan los criterios que el médico debe observar.

Coordinación entre los servicios sanitarios implicados: psiquiatría, endocrinología y pediatría.

Seguimiento ambulatorio una vez que el paciente ha sido dado de alta, con visitas regulares. Las hospitalizaciones suelen ser prolongadas, lo que supone una desconexión del entorno que puede perjudicar el desarrollo normal del adolescente. Por ello son aconsejables, siempre que se pueda, los tratamientos ambulatorios.




El ingreso en un centro médico es necesario cuando:

La desnutrición es muy grave y hay alteraciones en los signos vitales

Cuando las relaciones familiares son insostenibles y es mejor aislar al paciente

Cuando se agravan los desórdenes psíquicos.




El tratamiento ambulatorio es eficaz cuando:

Se detecta de manera precoz

No hay episodios de bulimia ni vómitos y existe un compromiso familiar de cooperación.




De esta manera se inicia el tratamiento con la realimentación, que en ocasiones puede provocar molestias digestivas, ya que el cuerpo no está acostumbrado a ingerir alimentos. Con el tiempo se restablece la situación biológica y vuelve la menstruación. Después comienza el tratamiento psicológico, que intenta reestructurar las ideas racionales, eliminar la percepción errónea del cuerpo, mejorar la autoestima, y desarrollar las habilidades sociales y comunicativas entre el enfermo y su entorno. La familia debe tomar parte de manera activa en el tratamiento porque en ocasiones el factor desencadenante de la enfermedad se encuentra en su seno y, además, la recuperación se prolonga inevitablemente en el hogar.